- La Alianza por la Competitividad de la Industria Española alerta de que la reciente paralización del Acuerdo UE–Mercosur amenaza la posición estratégica de Europa y resta competitividad a la industria española en un contexto global especialmente adverso
- La entidad reclama avanzar sin dilaciones en la ratificación del Acuerdo UE–Mercosur, clave para abrir nuevos mercados, asegurar materias primas críticas y fortalecer la autonomía estratégica europea, y lamenta que la decisión del Parlamento Europeo suponga un freno temporal a un pacto largamente negociado y decisivo para la proyección internacional de la economía española
- La Alianza, constituida por AICE (combustible), ANFAC (automoción), ASPAPEL (papel), FEIQUE (química y farmacia), FIAB (alimentación y bebidas), OFICEMEN (cemento), PRIMIGEA (materias primas minerales), SERNAUTO (componentes de automoción) y UNESID (siderurgia), representa al 60% del Producto Industrial Bruto de España
Madrid, 23 de enero de 2026.- La Alianza por la Competitividad de la Industria Española, que reúne a nueve de los principales sectores industriales del país, expresa su respaldo inequívoco al Acuerdo de Asociación y Comercio entre la Unión Europea y Mercosur, y manifiesta su preocupación ante la decisión del Parlamento Europeo de solicitar un dictamen al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Esta iniciativa interrumpe provisionalmente el proceso de ratificación tras una votación muy ajustada.
Carlos Reinoso, portavoz de la Alianza, subraya que el acuerdo constituye una oportunidad estratégica para ampliar la presencia española y europea en América del Sur, abrir el acceso a un mercado de más de 700 millones de consumidores y reforzar la autonomía industrial de España en un entorno geoeconómico marcado por la inestabilidad y la presión competitiva de grandes potencias.
“La industria española necesita más mercados, más estabilidad regulatoria y mayor integración económica internacional. Por eso urgimos a resolver las cuestiones jurídicas planteadas y a retomar el proceso de ratificación sin demoras”, señala Reinoso.
La Alianza advierte de que este retraso supone un impacto directo en la competitividad industrial, ya que prolonga la incertidumbre empresarial y obstaculiza ventajas arancelarias que aliviarían costes para miles de compañías exportadoras.
En clave geopolítica, la entidad recuerda que posponer la entrada en vigor del acuerdo implica ceder espacio internacional en una región donde la UE compite con actores globales que ya están consolidando su influencia económica y comercial. Fortalecer vínculos con América Latina es esencial para diversificar proveedores, asegurar insumos estratégicos y reducir vulnerabilidades en las cadenas de valor industriales.
Asimismo, Reinoso destaca que la asociación con Mercosur abriría el camino a un mayor acceso a materias primas críticas, a oportunidades en sectores de alto valor añadido y a nuevos espacios de colaboración en mercados público-privados. Este impulso sería determinante para sectores de peso para la industria española.
No obstante, la Alianza coincide con la CEOE en que cualquier avance debe garantizar que los productos importados cumplan criterios equivalentes a los exigidos en Europa en materia ambiental, sanitaria y laboral, reforzando así la transparencia y la competencia leal.
La Alianza considera imprescindible que la Unión Europea reactive cuanto antes los pasos necesarios para que el Acuerdo UE–Mercosur continúe su tramitación y pueda entrar en vigor. En un contexto internacional cada vez más competitivo, España no puede permitirse nuevos aplazamientos que pongan en desventaja a sus empresas.
La entidad también destaca que España parte además de una posición relevante en la relación comercial con Mercosur, apoyada en sus lazos históricos, culturales y empresariales. “España es uno de los principales socios europeos de Mercosur en el ámbito comercial e industrial, situándose como un exportador relevante dentro de la Unión Europea”, destaca Reinoso. En este sentido, la Alianza considera que el acuerdo podría contribuir a recuperar cierto dinamismo en un comercio bilateral que ha perdido impulso en los últimos años, especialmente para las industrias manufactureras.







